
del 13 de agosto al 16 de noviembre de 2026
August 13 through November 16, 2026
Carolino Centro Universitario de la Cultura y los Saberes
Calle 4 Sur #104, Centro Histórico, Puebla, Pue. 72000.
“Ancestro es una categoría de supervivencia y de conocimiento insurgente: quienes trascendieron la violencia de este mundo y aún persisten entre nosotros, legando tácticas para vivir, amar y luchar que continúan instruyendo nuestro presente.” –Francisco Guevara
Revolución en las Ficciones del Trópico explora la invención del lugar a través de las ficciones del «Imperio», contrastándolas con el ancestro como una categoría de conocimiento insurgente que hace posible la vida, sosteniendo la memoria, la resistencia y la continuidad cultural a lo largo de las generaciones.

La exposición inicia con una instalación fotoluminiscente basada en El Jardín de las Delicias (2009). Reimaginada para esta exposición, la instalación examina el paisaje, el panorama y la construcción histórica de lo tropical. La piña aparece como un símbolo histórico de riqueza, deseo y exotización en la pintura Sobre el Valor de la Vida Humana, mientras que La Sucia Boca del Imperio, una pintura dedicada a la adicción de Isabel I al azúcar y a la expansión colonial inglesa en las Américas, reflexiona sobre el entrelazamiento entre el azúcar, la esclavitud y el poder imperial. Retomando la invitación de Nicholas Mirzoeff a «ver en la oscuridad», las superficies fotoluminiscentes revelan que el paisaje tropical no es una imagen fija ni neutral, sino un campo de disputa donde continúan proyectándose fantasías imperiales, deseos económicos, violencia racializada y sistemas de poder.
La segunda sala, Las Minas, está dedicada al Perú y al trabajo que Arquetopia ha desarrollado en la región durante más de una década. Se centra en la historia de la extracción —particularmente de la plata— y en su papel fundamental en la formación de la economía global temprana. El espacio evoca los sistemas extractivos que transformaron el mundo andino y las redes comerciales que conectaron a las Américas con Europa y Asia, al tiempo que reconoce la importancia histórica de los territorios andinos en la configuración de los sistemas monetarios y financieros de la modernidad.

La sala reúne una pieza de plumaria sobre la Corporación Dominicana, siete joyas que exploran la negociación entre realeza, nobleza y violencia, un mapa de Felipe Guaman Poma de Ayala, pinturas de huacas, El Pitufo Minero, un poncho tejido a mano de Chinchero que reflexiona sobre la relación entre texto y textil, y La Ciencia Sin Virtud es Arrogancia, un grabado realizado con índigo y grana cochinilla que representa el encuentro entre los jesuitas y el Diablo. A medida que toda la sala se revela gradualmente en la oscuridad, el visitante es invitado a reconsiderar las historias ocultas de la extracción, la evangelización, el trabajo y el conocimiento que continúan configurando el mundo moderno.



Y Todo Ardió en Azul es la tercera sala y explora el índigo como pigmento, tinta, tinte, Azul Maya, mercancía y sistema de poder. A lo largo de la sala, el índigo aparece en múltiples formas materiales, recordándonos que el color nunca ha sido inocente, sino que ha estado profundamente entrelazado con la esclavitud, la extracción, el trabajo y la producción de riqueza. Aquí, el océano emerge como una infraestructura de circulación a través de la cual se organizaron las rutas comerciales coloniales, los monocultivos y las economías imperiales.

La sala incluye En el Umbral, una pintura basada en el mapa de Tenochtitlan y la estampa America de Theodor de Bry, que examina la construcción visual de la conquista y el imaginario colonial; Uranometría, inspirada en la masacre holandesa de Solor, Indonesia, que conecta la violencia de la expansión colonial entre los océanos Índico y Pacífico; La Ruta del Dragón, que reflexiona sobre Francis Drake, la Compañía Inglesa de las Indias Orientales (East India Company) y la expansión de la esclavitud y del comercio imperial inglés hacia las Américas; Bajo el Mar, que revisita la primera imagen cinematográfica filmada bajo el agua como una reflexión sobre la visión, la tecnología y el océano como escenario de conquista; Coral Wonderland, inspirada en la fotografía que André Breton apropió para imaginar el Caribe y el mar como un espacio surrealista, ocultando al mismo tiempo las historias de extracción y devastación ecológica que yacen bajo su superficie; y Bos Taurus y el Caribe Transpacífico, donde la casa-piña de Bob Esponja incorpora igualmente la imagen de Breton junto a una gráfica que registra el aumento de la temperatura global desde la introducción del ganado en el Caribe en 1493 hasta 2026, vinculando la ganadería colonial, el cambio climático y las ecologías imperiales.






El Corazón de la Revolución ofrece un espacio para reflexionar sobre las formas no dominantes de conocimiento y su relación con las historias globales del consumo, la movilidad y el intercambio cultural. En el centro de la sala se encuentra una instalación en forma de mesa basada en Ritual de https://franciscoguevara.art/2012/08/31/ritual-de-vida/Vida (2009), realizada originalmente durante una residencia en The Land/An Art Site, cerca de Roswell, Nuevo México, donde Francisco Guevara creó un menú completo y un conjunto de vajilla a partir del paisaje circundante. Reimaginada para esta exposición, la instalación cuestiona los modos de consumo, los sistemas de sustento y las formas en que la alimentación y el territorio han sido históricamente organizados por el «Imperio» mediante estructuras económicas globales.




La mesa está dispuesta con utensilios y piezas de cerámica elaborados por el artista e incorpora una ilustración de America junto a la flor de pavo (Caesalpinia pulcherrima), Las Arterias del Imperio, un mapamundi realizado con pigmento de palo de Brasil, El Rapto de Europa, una escultura basada en el Armada Portrait de Isabel I, el espejo de obsidiana de John Dee, actualmente resguardado en el Museo Británico, y un Macaroni Coat, confeccionado con tela bogolanfini teñida con índigo y perlas, que hace referencia al Grand Tour del siglo XVIII y a la representación de la identidad cosmopolita.

La sala incorpora además una dimensión autobiográfica mediante una serie de retratos que honran al ancestro como categoría de conocimiento insurgente y al amor como obligación. Los retratos de Lila Downs, Dolores Olmedo, Concepción Cabral y Guadalupe Robles trazan una genealogía del cuidado, el acompañamiento y la formación intelectual. En conjunto, estas figuras plantean cómo aprender a «ver en la oscuridad», proponiendo el conocimiento no como acumulación, sino como una práctica ética fundada en la memoria, el afecto y la responsabilidad.




La Banca, o Sacristía del Horror examina las historias entrelazadas de las finanzas, la religión y la racionalidad moderna mediante la forma de un monumental retablo y una instalación inspirada en El cambista y su esposa (1514), de Quentin Matsys, una de las primeras pinturas europeas en situar la banca y el intercambio monetario como tema central. Dedicada a René Descartes, la obra lo reconsidera como una figura fundacional de las epistemologías de la conquista y el exterminio, transformando el dictum cartesiano Cogito, ergo sum en Cogito, conquiro, ergo sum («Conquisto, luego existo»). En lugar de celebrar la razón como un principio universal, la instalación cuestiona cómo los sistemas de conocimiento se convirtieron en instrumentos para clasificar, medir y gobernar tanto a las personas como a los territorios.

El retablo incorpora referencias a la mosca que, según la tradición, Descartes observó al concebir el sistema de coordenadas cartesianas, junto con los patrones de alimentación y excremento del insecto, el globo aerostático de los hermanos Montgolfier y la invención del panorama. Estas referencias, aparentemente inconexas, trazan el surgimiento de las tecnologías modernas de la visión, la medición, la circulación y el control, revelando cómo la observación misma se convirtió en un instrumento político. Concebida como un homenaje al enfoque metodológico de Kirsten Pai Buick en Race as Object Lessons, la instalación trata los objetos como evidencias históricas a través de las cuales la colonialidad, la raza y el capitalismo se vuelven materialmente legibles.




Detrás del retablo, diez frascos de vidrio con sal enmarcan la obra como si se tratara de un retablo financiero. Cada uno porta el logotipo de un banco mexicano asociado con el legado del rescate bancario del FOBAPROA —entre ellos Banamex, Bancomer, Serfin, Bital, Inverlat y Banco del Atlántico—. La sal remite al origen etimológico de la palabra salario, al tiempo que funciona como una medida de la relación desproporcionada entre los salarios y los intereses que pagan millones de mexicanos. Los frascos sugieren que las finanzas contemporáneas se han convertido en un nuevo orden moral, en el que la extracción persiste mediante la deuda, el crédito y la banca, en lugar del tributo colonial.




La sala se desplaza entonces hacia las instituciones religiosas que contribuyeron a consolidar estas redes económicas de conocimiento, comercio y administración durante la temprana modernidad. Las referencias al Imperio británico, la cacería de brujas y la persecución de la herejía revelan cómo la autoridad religiosa, las finanzas y la razón científica convergieron para producir regímenes de vigilancia, disciplina y violencia estructural. La cacería de brujas se presenta como un momento decisivo en la invención histórica del cuerpo moderno, transformándolo en un objeto de regulación, control de género y poder estatal.
Estos temas se despliegan en una constelación de obras que incluye quince hostias de comunión realizadas en porcelana y cianotipia, así como El Velo del Hábito, una pintura que reflexiona sobre la dependencia de la reina Victoria a medicamentos elaborados con formaldehído. En conjunto, estas obras muestran cómo la religión, las finanzas, la ciencia, la medicina y el imperio evolucionaron como sistemas mutuamente reforzados, sentando las bases ideológicas para la reflexión de la sala final sobre la invención del cuerpo, el género y la nación.

Más Allá del Cuerpo, Más Allá de la Nación concluye la exposición con una reflexión sobre la invención histórica del cuerpo y del lugar, preguntándose cómo ambos han sido construidos a través de las historias entrelazadas del imperio, la representación y la identidad. En el centro de la sala se encuentra una instalación de ponchos tejidos a mano provenientes de distintos países de América Latina, todos ellos propiedad de Francisco Guevara y usados por él en su vida cotidiana. Más que objetos etnográficos, los ponchos encarnan la implicación, el movimiento y la resistencia, sugiriendo que el conocimiento es algo que habitamos y llevamos con nosotros. Como afirmó célebremente RuPaul: «Todos nacemos desnudos, y todo lo demás es drag». Aquí, la vestimenta se convierte simultáneamente en performance y archivo, mientras que los textiles nos recuerdan que texto y textil son tecnologías entrelazadas de memoria, movilidad y continuidad cultural.



La sala presenta además una serie de pinturas que examinan la invención del cuerpo y del lugar a través de la cultura visual del imperio. Recurriendo a figuras como Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan, Pinocho y Blancanieves, las obras interrogan las construcciones decimonónicas del género, la infancia, la inocencia, la civilización y lo tropical. La serie incluye La Sonrisa Seductora del Imperio; Posesión Adversa, que yuxtapone la silueta de la reina Victoria con el paisaje tropical imaginado de Peter Pan; La República de las Marionetas, que pone a Pinocho en diálogo con el Leviatán de Hobbes para examinar la fabricación de sujetos políticos obedientes y la relación entre soberanía, disciplina y Estado-nación moderno; y El Fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, que reúne a Blancanieves, la historia global del tomate y la implicación del papado en la esclavitud y la expansión colonial para cuestionar la inocencia, la tentación y los fundamentos morales del imperio. En conjunto, estas obras muestran cómo la literatura infantil, el paisaje y la imaginería popular se convirtieron en poderosos instrumentos para la invención tanto del cuerpo moderno como de los lugares desde los cuales el imperio imaginó, ordenó y gobernó el mundo.


Junto a estas pinturas, la sala se orienta hacia formas no dominantes de conocimiento y tecnologías de la memoria a través de Libro Espejo, un bufete inspirado en el estrado y basado en el Lienzo de Tlaxcala; Bajo el Hábito, la Conquista, una escultura en bronce que reflexiona sobre el exterminio; y el Códice Borgia, presentado como la base sobre la que descansa toda la instalación. Más que funcionar como referencias históricas, estas obras proponen sistemas alternativos de representación, transmisión y memoria que desafían las narrativas del imperio. El Códice Borgia constituye el fundamento conceptual de la sala, planteando el exterminio no como un acontecimiento concluido, sino como una condición irresuelta cuyos efectos continúan configurando el presente. En conjunto, estas obras afirman la persistencia de epistemologías no dominantes e invitan a imaginar otras formas de comprender el cuerpo, el lugar y la existencia más allá de las categorías impuestas por la nación y el imperio.

ACTIVIDADES EDUCATIVAS
- VISITAS GUIADAS
- CONVERSATORIOS
- CONFERENCIAS
ARQUETOPIA
Arquetopia is not a museum or cultural center, nor is it a house for art. It is an unconventional space of disruption that centers mobility as the origin of the ethical problem and violence in the processes of artistic production, especially in Mexico and Peru. Its programs draw from diverse global knowledge and experiences, creating intersections to challenge perspectives and ways of seeing, particularly those that prioritize beauty over thought, aesthetics over responsibility, or irony over awareness.

On its 15th anniversary, Arquetopia positions itself as the anti-residency, distancing itself from the exploitation that art often promotes and reimagining the artist as an agent of change. However, an agent of change is not the creative genius inspired by nature, nor the one who views social changes with suspicion, only to benefit from its abstraction and representation. Rather, they are the persons who daily seeks new forms of coexistence without losing sight of the injustices occurring around them.
This compels us to recognize, that the only viable path is the anti-colonial one, rooted in reciprocity and collaboration, challenging relationships between class, geography, and species, and consistently referencing colonialism while actively opposing neo-imperialism. Community must be understood as more than a place to visit or an extension of landscape, and under no circumstances can it be evaluated or rated based on customer satisfaction. Reciprocity entails questioning ourselves critically while extending a hand generously to walk together into the unknown.
This is how Arquetopia celebrates its fifteenth anniversary, reaffirming its commitment to remain a critical, dynamic, and creative space where ethics always take precedence and the responsibility to challenge racism, sexism, and classism is shared with artists.
Are you interested in collaborating? Contact us here http://www.arquetopia.org/
ARQUETOPIA
Arquetopia no es un museo o centro cultural, ni tampoco una casa para el arte. Es un espacio inusual de interrupción que centra la movilidad como origen del problema ético y de la violencia en los procesos de producción artística, especialmente en México y Perú. Sus programas se nutren con diversos conocimientos y experiencias globales, creando intersecciones para cuestionar posiciones y formas de ver, especialmente aquellas que privilegian la belleza sobre el pensamiento, la estética sobre la responsabilidad, o la ironía en favor de la ignorancia.

En su XV aniversario, Arquetopia se asume como la anti-residencia, distanciándose de la explotación que a menudo el arte promueve y reimaginando al artista como agente de cambio. Sin embargo, el agente de cambio no es el genio creativo inspirado por la naturaleza, ni aquel que observa los cambios sociales con suspicacia para finalmente beneficiarse de su abstracción y representación. Más bien, es aquel que día a día busca nuevas formas de coexistencia sin perder de vista las injusticias que ocurren a su alrededor.
Esto nos obliga a reconocer que el único camino viable es el anti-colonial, el de la reciprocidad y la colaboración, desafiando las relaciones entre clase, geografía y especie, y haciendo continuas referencias al colonialismo mientras se opone activamente al neo-imperialismo. Comunidad debe entenderse como algo más que un lugar que se visita o una extensión del paisaje, y bajo ninguna circunstancia puede ser evaluada o calificada en función de la satisfacción del cliente.Reciprocidad implica cuestionarnos con una mirada crítica mientras extendemos la mano con generosidad para caminar juntos hacia lo desconocido. Así es como Arquetopia celebra su decimoquinto aniversario, reafirmando su compromiso de mantenerse como un espacio crítico, dinámico y creativo donde la ética siempre tendrá prioridad y la responsabilidad de cuestionar el racismo, sexismo y clasismo en el arte continuará siendo compartida con los artistas.
¿Te interesa colaborar? Contáctanos aquí http://www.arquetopia.org/
EMBASSY PROGRAM ARQUETOPIA
Con motivo del XV aniversario Arquetopia en colaboración con el Gobierno de México y a través de sus Embajadas y Consulados, así como diversas instituciones, nuestra fundación inaugura un programa muy amplio de exposiciones itinerantes con temas críticos para llegar a diversos público, que serán presentadas en diversas sedes internacionales incluyendo:
“Treasures of Adverse Possession” 2025-2027
- Estados Unidos
- Consulado General de México en los Ángeles
- Consulado General de México en Sacramento
- Consulado General de México en Phoenix
- Consulado General de México en Atlanta
- Consulado General de México en Raleigh
- Consulado General de México en New Brunswick
- Türkiye
- Consulado General de México en Estambul
- México
- Centro de las Artes San Agustín, Oaxaca
- Brasil
- Museu Historico Nacional / Consulado de México en Río
- Nigeria
- Embajada de México en Nigeria
FRANCISCO GUEVARA | ARTISTA Y CURADOR

Artista visual, curador, académico independiente y fundador de Arquetopia Residencias Artísticas Internacionales con sede en México, Perú́ e Italia. Su experiencia abarca más de 20 años de proyectos artísticos internacionales, curaduría y docencia, así́ como múltiples exposiciones colectivas, individuales y ensayos. Su especialidad es la historiografía del arte y la ética levinasiana aplicada al diseño de proyectos artísticos transculturales, así como el análisis de la corporalidad en las prácticas artísticas contemporáneas.
Como artista visual, Guevara investiga la pregunta ética en la imagen a través de la construcción histórica de los procesos de diferenciación, específicamente la modernidad, el colonialismo y los fenómenos ideológicos que informan la producción filosófica del conocimiento dominante. Su práctica incluye una amplia gama de medios artísticos e históricos, como pintura orgánica, gráfica, orfebrería, arte plumario, e instalación. Desde 2009, Guevara es codirector ejecutivo de Arquetopia, fundación que promueve el desarrollo y la transformación social a través de programas educativos, artísticos y culturales.
Aquí puedes descargar el catálogo






